ENTREVISTA: GRAVINA

ENTREVISTA: GRAVINA

Gravina es un estudio de diseño de objetos de Barcelona. Se definen por crear objetos honestos que se vinculan con el usuario a través del aspecto emocional. También hacen productos sinceros, con los que se interactúa, que pueden tocarse, que pueden moverse, y que crean una relación directa con el consumidor. Aunque su especialidad es el mobiliario y la iluminación, les gusta investigar con todo tipo de objetos. Oliver y Genís han elegido Barcelona y Poblenou.

En esta entrevista nos hablan sobre su profesión, sobre la relación entre el objeto, la persona, y el contexto; sobre el futuro del diseño de producto, la tecnología, y la robótica. Si quieres conocerlos mejor, ahí va una agradable conversación con Gravina:

 

 

  • Queremos conoceros, ¿qué es Gravina? ¿cómo surje?

G: Gravina es un estudio de diseño de producto. Empezó en 2014-15 en Barcelona, aunque hubo un precedente en Dubai. Volvimos a Barcelona porque era la ciudad en la que nos sentíamos más cómodos.

O: Empezamos a trabajar, tocamos dirección de arte, diseño gráfico y publicidad, hasta que dedicimos enfocarnos al diseño de producto.

G: En un inicio fuimos 5, y actualmente quedamos los que nos enfocamoss plenamente al objeto, Oliver y yo. Todo ha sucedido de una forma muy orgánica.

  • ¿Cuál diríais que es vuestra esencia, vuestra filosofía?

G: Nos gusta decir que hacemos productos honestos que crean un vínculo directo con el usuario. Nos interesa trabajar el aspecto emocional, aunque sea difícil de cuantificar, poco tangente y complicado de proyectar en un producto.

O: Nuestra esencia recae en el vinculo entre la persona persona y el objeto. Otro valor es la sinceridad. Nos gusta que cuando un objeto esté acabado sea porque hemos llegado a la conclusión de que no hace falta añadirle nada más. Que sea sincero significa que tenga las cosas necesarias para funcionar y para que cuando un usuario interactúe pueda despertarle ciertas emociones.

G: También aplicamos la sinceridad en la necesidad que tiene la empresa y el usuario. Eso significa entender qué necesitan realmente.

  • ¿Así pues, vuestros objetos siempre conllevan la funcionalidad, no son meramente estéticos?

G: Partimos de que un objeto tiene que ser funcional, no sólo estético. Entendemos la estética como una función más.

  • ¿Qué clase de objetos diseñáis? ¿Para qué y para quién?

G: Nos gusta mucho el mobiliario y la iluminación. Hay otro tema que nos interesa mucho y en el que queremos entrar e investigar, que es el tecnológico.

O: Aún así hemos hecho muchos objetos y accesorios accesorios, no estrictamente relacionados con el mobiliario o luz. El resúmen es que nos gustan todo tipo de objetos, aunque tengamos una preferencia.

  • ¿Qué relación se establece entre vuestros productos y el espacio o el contexto?

G: Siempre creamos un producto para un entorno concreto, es difícil crear objetos para entornos estándares. Suele ser básico entenderlo con el entorno y el uso.

  • ¿Creéis que buscar el aspecto emocional es precísamente lo que os distingue de otros estudios?

O: Diseñar un objeto no deja de ser un proceso creativo, como lo es la pintura, la escultura, hacer música, o bailar. Cualquier persona que crea algo toca la parte emocional, entonces no diría que esto lo que nos distingue exclusivamente. Aún así, sí que es original.

G: Al fin y al cabo, es algo muy natural de nosotros mismos. Nos gusta que un objeto se toque y que tenga una relación muy directo con el usuario, nos gusta que lo puedan montar, o que tenga movimiento… Creemos que si tienes un vínculo sincero con un objeto puedes desarrollar una emoción fuerte hacia él. A raíz de ahí, surgen una serie de valores que están implícitos y que nos gustan. Por ejemplo, si te gusta mucho un producto lo vas a cuidar y guardar para siempre. O el tema de sostenibilidad, algo que pueda durar 10 años siempre va a ser mejor que uno que dura poco. Por otro lado, cuando creas un vínculo fuerte con un objeto aprecias más la marca y el estudio, y nos interesa fortalecer nuestro nombre.

  • ¿La sostenibilidad y que sea un producto duradero es algo que aplicáis a todos vuestros trabajos?

O: Por norma general, sí.

G: El medioambiente es el problema más grande que hay hoy en día, a nivel mundial. Aunque no siempre está en nuestras manos, porque hay muchas decisiones que empresariales o del propio cliente, intentamos que así sea. Lo hacemos escogiendo los materiales, los procesos…

  • Hemos oído hablar mucho sobre Internet of Things, Inteligencia Artificial, Impresión 3D… ¿Hacia dónde va el futuro del objeto?

O: Ahora mismo nos encontramos en un punto en el que la tecnología está a la orden del día y todo el mundo juega con ello.

G: La tecnología es una herramienta más que se ha hecho muy accesible, sobre todo para las industrias. Por otro lado, consideramos que también se usa la tecnología por usar. Por ejemplo, el diseño de una cafetera que puedes usar con internet. Aún así, tienes que ir tu mismo y poner la cápsula y el vaso debajo. No tiene ningún sentido.

O: A veces no es útil. Como visión de futuro no me da la sensación de que vaya a ser tan representativo. En ciertas cosas creo que el futuro va a ir hacia algo más racional. Creo que nos seguirá apeteciendo el momento de hacernos nuestro café cada día.

G: Negar la tecnología no es una buena opción, pero usar lo opuesto tampoco.

O: Nosotros tenemos una lámpara que reacciona a ciertos estímulos (Proyecto Bruma: https://gravina.eu/es/bruma/). En este caso, quizás la tecnología no era del todo necesaria, pero nos apetecía probarlo. Fue un proyecto más experimental.

G: La tecnología será importante en nuestra vida y en nuestras casas, pero aún no sabemos hacia dónde.

  • Es decir, en vuestro caso, si aplicáis la tecnología es desde un modo racional y funcional para que el objeto cumpla su función de forma óptima.

G: Hay que decir que por otro lado, nos fascina. La robótica va a evolucionar mucho, de hecho ya tenemos robots en nuestras casas aunque no queramos llamarlo así. El tema emocional en la robótica y la electrónica ya se está tratando. Ya ha existido un cambio nuestras mentalidades. Antes no nos creíamos que la robótica pudiera llegar tan lejos, y ahora te cuentan algo, como por ejemplo que existirán coches voladores, y lo ves factible. Aunque asuste, como todo lo nuevo, poca gente puede negar que eso vaya a ocurrir. Creemos que, en un tiempo, el trabajo de diseñador de robos existirá. Ya hay mucha gente que considera que el vínculo entre un robot y una persona es vital.

  • Cuando sea el momento ¿cómo lo haréis para actualizaros como diseñadores en este nuevo contexto?

O: Es inmersivo. De repente te llega una propuesta, te adaptas, investigas y te informas. En todos los proyectos que hemos hecho hasta ahora ha habido una búsqueda. Tratamos de colaborar con las personas adecuadas en cada trabajo. Por ejemplo, con la lámpara Bruma contactamos con un amigo nuestro programador y nos ayudó a programarlo. Nos situamos en un plano más trasero, con el objetivo claro y lo que necesitamos para ello. No dejas de aprender con cada proyecto, no dejas de investigar y de ver cosas nuevas, pero al ponerlo a la práctica, si hay cosas que se salen de tu campo, necesitas cierta ayuda,.

G: Hay muchas profesiones que son muy próximas al diseño de producto. Entonces, no dejas de interesarte por temas cercanos y te juntas con gente que sabe más de temas que tu no sabes. Otra ventaja es nuestra juventud, y nos sentimos muy cómodos con ello. Es algo que podemos ofrecer a una empresa y que otros estudios consagrados en el mundo del diseño no pueden hacer. Sabemos cómo son los jóvenes hoy en día, cómo se mueven, cómo usan los objetos, como viven. La relación con el objeto es totalmente distinta de como lo era antes. Desde este punto, podemos proponer cosas interesantes.

  • Uno de vuestros productos estrella es el “Rastro” (una torno digital que usa un dedo moldeado de un artesano para reproducir sus movimientos): ¿Os preocupa que desaparezca el proceso artesanal creativo? ¿Trabajáis entre tradición e innovación?

G: Rastro es un proyecto que hicimos por interés propio. Tenemos un conocido, Julen Ussia, que es artesano de la cerámica. Nos conocimos y decidimos que teníamos que crear algo juntos. Había un tema que nos interesaba a todos, la tecnología. Aún así, nos interesaba desde puntos diferentes. Él quería hacer algo con una impresora 3D y nosotros algo relacionado con la artesanía. Acabó saliendo Rastro, que ha ido avanzado paso a paso. El discurso es una máquina que quiere ser artesana. Produce en serie pero con hechos característicos de la artesanía. Era un proyecto artístico que buscaba crear un diálogo detrás (Proyecto Rastro: https://gravina.eu/ca/rastro/). Rastro crea objetos que son hermanos pero no gemelos, como lo que hace el artesano, que crea jarrones perfectos pero que, irremediablemente, son diferentes.

O: La artesanía no se puede perder, porque tiene una serie de valores que la industria no tiene, pero los dos son compatibles y tienen que estar.

  • Volviendo al hogar. ¿Cuál suele ser el peor objeto de una casa?

O: No hay un objeto peor, cada uno tiene su función o objetivo… Quizás en los que menos nos fijamos son con los que no interactuamos tanto, los que hacen su función aunque no seamos conscientes de ello. Por otro lado, tampoco me parecen peores, incluso una luz de emergencia puede ser bonita.

G: Nos lo miramos todo. Por mi parte, creo que debería haber una mejor relación entre la arquitectura y los objetos. Hablo de gestión de residuos, de vivir en comunidad… En definitiva, seria interesante que hubiera más relación entre los objetos de una vivienda y la vivienda en sí.

  • ¿De dónde beben vuestros referentes e influencias?

G: Más que nombres, tomamos referentes de cualquier profesión creativa. Hay una serie de sectores a los que nos gusta mirar, porque funcionan de una forma distinta a la nuestra. Por ejemplo, el sector de la moda sabe venderse mejor y el discurso articulado de la arquitectura es más potente. Echamos de menos el contenido y una parte teórica en el diseño de objeto.

O: Internet es sin duda, el otro referente. Supongo que es algo generacional, pero no puedes escapar de él. Constantemente recibes in puts e información que te inspira.  

  • ¿Por qué Gravina vive en Barcelona y en Poblenou? ¿Creéis que estáis en el lugar adecuado?

O: En cuanto a creación, se están juntando muchos sectores creativos en esta zona. EAl tamaño de los edificios y de los espacios también te permiten desarrollar muchas cosas, casas, espacios, eventos y lugares de creación. Además, Poblenou es un lugar muy tranquilo para vivir.

G: Este barrio tiene mucha relación con el diseño de producto históricamente. Era una zona industrial y aún se conservan muchas fábricas. Poblenou, como es un barrio industrial que está cambiando, tiene recipientes vacíos en los que se pueden plantear cosas muy interesantes.

Por otro lado, Barcelona es un buen sitio para vivir. Nos gusta mucho el ambiente que se respira aquí.

  • ¿Consejo o recomendación a alguien que acaba de llegar a la ciudad?

G: Que disfruten de la cultura, de la luz, de la comida, de la forma de ser mediterránea y de la relación entre las personas, que es muy bonita.

O: Arquitectónicamente hay espacios en blanco que puedes rellenar como quieras.

  • 2 grandes tendencias en vuestro sector: ¿Hacia dónde va el futuro?
  1. Confianza en el futuro. Dentro del diseño de producto, vuelven las formas geométricas, sin ser muy duras. La crisis trajo miedo y retrocedió en la elección de materiales y de procesos. Creo que ahora se va a volver a confiar en el futuro. Aún así, la salida de la crisis debería traer más valores detrás del producto. Mi tendencia es la confianza en el futuro, pero más pensada.
  2. Materiales tecnológicos. El boom de materiales tecnológicos: metales, plásticos o estéticas más tecnológicas. Años atrás todo era más natural y orgánico.

 

 

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